Patio Casa Lobato

Imagen: Manuel García

domingo, 17 de julio de 2011

Saber, saber, saber...



Era inevitable pasarme la noche buscando información. Muchos de nosotros conocemos a personas allegadas que han padecido o padecen alguna clase de cáncer: de mama, colon, próstata, ovarios, pulmón, garganta, etc., pero ¿alguien conoce a quien ha padecido un cáncer de cavum? Ni siquiera sabía que existía. Así que antes de acudir a la consulta del IVO buceé por internet en busca de información. Casi todas las páginas serias (Organización Mundial de la Salud, Asociación de Lucha contra el Cáncer) venían a decir más o menos lo mismo, ésta última de forma bastante comprensible y amplia.

Así me enteré de que es un cáncer poco común en España, uno entre 100.000 habitantes, supe de los síntomas que provoca, cosa que me tranquilizó ya que muchos de ellos se dan en estadios avanzados y yo aún no los padezco, que su tratamiento consiste generalmente en sesiones de radioterapia combinada con algo de quimio y que suele dar buenos resultados. Pero lo que más me ayudó a entender fue encontrarme con el Blog de Manu, un hombre con una gran fuerza que cuenta esta dolorosa experiencia.

Pues bien, el 14 de junio por la mañana, después de pasar la noche sin apenas pegar ojo, me fui al IVO. En la ventanilla del servicio de otorrinolaringología entregué a la enfermera la carta que llevaba de mi médico, Tuve suerte, el doctor al que iba dirigida la carta estaba pasando consulta en ese momento, así que a los cinco minutos tenía de nuevo ante mi a la enfermera que me mandó a admisión para que confeccionasen mi historia y que el doctor pudiese atenderme.

Esperé un poco más de media hora hasta oír mi nombre por los altavoces. El otorrino del IVO es un hombre joven y a mi parecer muy eficiente. En primer lugar procedió a someterme de nuevo a la ligera tortura que supone la introducción del dichoso tubito por la nariz. Tonta de mi, no sabía que la tortura verdadera venía a continuación. El doctor me dijo que tenía que hacerme una biopsia y para ello debía aplicarme anestesia local que introdujo con un algodón por la nariz y con un spray por la boca, dirigiéndolo directamente a la garganta. Me durmió la nariz y hasta los labios, pero el puñetero cavum está donde cristo perdió el gorro, así que cuando pinzó un poco de carne, abriéndome las fosas nasales, pensé que me arrancaba la garganta al completo. Tuve la nariz dolorida durante dos días.

Cuando por fin terminó, me dijo que me llamarían a casa para empezar a hacerme las pruebas que necesitaban, y ya en ese mismo momento me dieron cita para una analítica completa y una resonancia de cabeza y cuello. Tampoco habló de cáncer, pero no hacía ninguna falta, porque tampoco nombró la posibilidad de que aquello no lo fuese y es lo primero que hace un médico cuando no está completamente seguro del diagnóstico. 

Las siguientes tres semanas las pasé yendo y viniendo. El doctor volvió a citarme para confirmar el diagnóstico: cáncer de cavum,  y comunicarme que me llamaría la oncóloga que llevaría mi tratamiento. Me hicieron la analítica, una resonancia, una placa de tórax, al parecer para comprobar si hay metástasis a distancia, o lo que es lo mismo, si alguna célula viajera ha tenido la genial idea de largarse por ahí a hacer de las suyas. Hablé con mi oncóloga, una doctora que me explicó con todo detalle en que consistiría mi tratamiento y los efectos secundarios que conlleva en rasgos generales, ya que cada paciente responde de forma distinta, pero podía ir haciéndome a la idea de que iba a pasar una temporada difícil. Hablaba con total sinceridad, pero sin dramatismo, cosa que me gustó mucho. Luego, ella misma solicitó dos TAC, uno de tórax y abdomen, y otro con el fin de confeccionarme una especie de máscara o molde de mi rostro que utilizarán en cada una de las sesiones de radioterapia.

La pasada semana terminé con las pruebas, ya tengo mi preciosa máscara (como en carnaval) y estoy a la espera de que me avisen para empezar con el tratamiento. Agradezco a los doctores que me han visitado su amabilidad, el no haber intentado ocultarme nada y la rapidez con la que me han atendido. 

Estoy tranquila, no tengo opción B, así que tengo que quedarme con la A, sí o sí. Y la A significa seguir al pie de la letra las indicaciones de los médicos, y afrontar lo que venga con total serenidad y una buena ración de optimismo.

Seguiré escribiendo mi experiencia en la medida de lo posible, gracias por pasar por aquí.

16 comentarios:

Doria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Doria dijo...

Hola Des!! Soy Doria, la mujer de Manu, acabo de llegar del trabajo y he leido el comentario que has hecho en el blog, decirte que mucho ánimo, te esperan unos meses, no de lucha, no se trata exactamente de luchar, sino de vivir plenamente y de vivir el momento a momento y cuando quieras darte cuenta "Chas" estarás curada y no solo eso, serás otra persona distinta, a lo mejor, no es lo que deseas, pero te aseguro que el cambio será para bueno.
Te seguimos en tu andadura, he despertado a Manu para contarle y leerle tu comentario, dice que te va a seguir también y que está seguro de tu total recuperación y dice que te lo ponen todo más negro, de lo que en realidad es.
Una curiosidad ¿Qué grupo sanguíneo eres?

Muchos besos

Des dijo...

Hola Doria, muchas gracias por tus palabras, y a Manu también, no sabes cuánto me gustó encontrar su blog y poder así darme cuenta que yo no era un bicho raro jajajaja, es que a una se le queda cara de tonta cuando le dicen que padece un cáncer del que jamás oyó hablar y piensas que sólo te pasa a ti.
Imagino que los médicos, como siempre, no quieren pillarse los dedos y se ponen en lo peor, pero creo que he tenido suerte y que me lo han detectado pronto.
Mi grupo sanguíneo es O+.
Un abrazo, y gracias otra vez.

Doria dijo...

Des, yo también tengo otro blog, me gustaría que leyeses la entrada de hoy.

http://curarme.blogspot.com/

Muchos besos

PD:No olvide, que nos tienes para lo que necesites.

Des dijo...

Respondí en tu blog, y sí, esa estadística es muy interesante.
Gracias, guapa. Besos.

Chus dijo...

Hola Des : Vengo a conocerte desde el blog de Doria. Mucho ánimo y como dice la canción "La vida hay que tomarla como viene".

Mi blog www.fresa22-sentimientos.blogspot.com
No se si te valdrá de algo, en el cuento mi experiencia de enferma oncológica pero sobre todo he querido transmitir que después del cancer hay vida y que hay cosas peores que el cáncer, así que, te repito ánimo y a por ello.
Un abrazo muy fuerte lleno de solidaridad. Chus

pau dijo...

LO más importante es que te cures; lo segundo es mantener este espíritu, que a la vista está que para ti eso es pan comido; y lo tercero es que no cambies.
A Cheli (Amara), le pusieron la máscara para algo parecido y lo aguantó bien.

Un abrazo.

Doria dijo...

Hola Des, ya me contarás lo que te diga el oncólogo sobre el grupo sanguíneo, yo lo dije en Granada y en Madrid y no le dieron la menor importancia, tal vez, no la tenga...
Cielo, he estado leyendo un poco más de tu blog y tienes lo más importante, la fuerza que desprendes, eso se va a notar a la hora de tu recuperación.
Muchos besos

Des dijo...

Hola Chus, gracias por tu visita, tus ánimos y tu solidaridad. Ya he pasado por tu blog y me gusta mucho, claro que me sirve, eres una mujer muy fuerte y eso siempre es un gran ejemplo. Por cierto, he visto que eres Aries, como yo.
Besos.

Des dijo...

Querido Pau, gracias por estar ahí. Hoy he estado leyendo en tu blog, ultimamente no me he prodigado demasiado en visitas a los amigos. Creo que Amara sigue aguantando ¿no? tiene una fuerza de voluntad tremenda, ojalá yo tenga la misma.
Un abrazo, querido amigo.

Des dijo...

No se si será importante, Doria, pero desde luego es una "gran" casualidad, lo comentaré de todas formas.
Un beso, y ánimo también para Manu. Abrazos a los dos.

Tania Alegria dijo...

Ya te lo dije en otras ocasiones, con respeto a otras personas, en situaciones distintas, pero lo repito, sólo por el gusto de estar aquí contigo. Decía mi padre: "Cuando uno lucha con la daga y se parte la daga, lucha con el puño; quando se parte el puño, lucha con la vaina; cuando se parte la vaina, lucha con las uñas y los dientes."
No me preguntes con qué uno lucha cuando se parten las uñas y los dientes porque eso mi padre no me enseñó. Ni fue necesario puesto que cuando llegaba a ese punto ya tenía gana la batalla. Y así será contigo, guerrera. Tengo dicho.

Tania Alegria dijo...

Supongo que se entiendió que quise decir "ya había ganado la batalla". Que a veces ne lío y se me huyen los dedos para la lengua materna. Lo sabes mejor que nadie, por lo mucho trabajo que ya tuviste al revisar y corregir mis textos.
Más abrazos.

Anónimo dijo...

Des, Leyendo tu blog tengo muchas preguntas.

Cuál fue el motivo de ir al otorrino por primera vez? Que síntomas tenias? Cuál fue la alerta?
Sigo leyéndote.

Des, espero todo haya pasado. ;) gracias por tus palabras. Ayudas mucho.

Des dijo...

Hola Anónimo.
Soy Anna, la hija de Des.
Por desgracia Des nos dejo el 5 de febrero pero te contesto yo a tus preguntas.
Mi madre acudió al otorrino porque llevaba tres meses afonica y con un bulto en el cuello. Esos eran los sintomas que tenia como un resfriado cogido a la garganta que no habia forma de que se fuera.
Gracias por tu visita.